Lo primero que hago es derretir la mantequilla a fuego medio-bajo. La dejo que se ponga doradita y empiece a oler rico a tostado (como 5-7 minutos). Apago, la paso a un bowl y dejo que se enfríe un poquito para que no me cocine el huevo.
Le agrego el huevo, la vainilla, el azúcar morena y la blanca. Mezclo bien con una espátula o cuchara hasta que quede todo juntito.
Ahora echo la harina, el polvo de hornear y la sal. Mezclo solo hasta que se forme una masa suave, no la golpeo mucho.
Por último echo las mini chispas y las reparto bien por toda la masa.
Pongo la masa entre dos papeles de horno y la estiro con el rodillo hasta que quede un rectángulo más o menos del mismo grosor (como medio centímetro).
La meto al refrigerador (o al congelador si tengo prisa) unos 15-20 minutos para que se ponga firme y sea más fácil cortarla.
Saco, quito el papel de arriba y con un cuchillo corto tiras largas y delgaditas. Las acomodo en la bandeja dejando espacio entre ellas porque se abren un poquito.
Horno precalentado a 175 °C y las dejo 14-16 minutos, hasta que los bordes se vean doraditos. No las dejes más porque se secan.
Las saco, las dejo descansar 5 minutos en la bandeja y luego las paso a una rejilla para que se enfríen del todo.